¿Cómo saber si mi bebé está bien alimentado?

“Podríamos compararlo con una carrera de fondo, en la que tras darnos el pistoletazo de salida, vamos a ir cubriendo etapas día a día, algunas de ellas con numerosos obstáculos, otras más lisas, pero que en definitiva lo más importante es terminar la carrera y poder llegar a la meta”

La mayor preocupación cuando tenemos un bebé es saber si está bien alimentado o no.

Los primeros días del postparto son duros y dudamos si tendremos suficiente leche, si nuestra leche será “buena” (adelanto que no existen leches buenas ni malas) o puede pasar cualquier cosa por la mente que nos haga dudar de nuestra capacidad para amamantar.

Os presento unos tips, que si se cumplen, podemos asegurar casi casi al 100% que nuestro bebé está perfectamente alimentado:

  • Hace entre 8 y 12 tomas diarias, se queda saciado, tranquilo y relajado tras las tomas.
  • Pipí: El primer día de vida hará 1 pipí, el 2º día, 2 pipís, 3º día, 3 pipí y así sucesivamente hasta que a partir del 5/6 día hará 6 pipís o más.
  • Cacas: el primer y segundo día, serán cacas de color negro, muy pegajoso (tranquilas, que no huele :P), es lo que conocemos como el meconio. Con los días, se volverá verde y a partir del 6º-7º día serán color mostaza y de textura más bien tirando a blanda/líquida. Durante el primer mes de vida, el bebé hará caca, al menos, una vez. Aunque seguramente haga caca con cada toma, sobretodo, si es un bebé alimentado con lactancia materna.
  • Hidratación: cuando un bebé tiene el paladar húmedo y sus fontanelas tienen una tensión normal, probablemente, esté correctamente hidratado.
  • Color de piel y conjuntivas: No es raro ver a los bebés con el tono de piel y el blanco de los ojos un poco amarillo. Esto se debe a la bilirrubina, la sustancia de desecho que aparece al degradarse los glóbulos rojos. Cuántas más cacas hace el bebé, más pronto se va eliminando, y si tu bebé poco a poco va retomando su color “rosita”, seguramente sea, porque se alimenta fenomenalmente bien.
  • Aumento de peso: es la principal manera de valorar si nuestro bebé va creciendo adecuadamente. Un bebé que no coge peso o que lo hace de forma muy lenta nos preocupa, especialmente, si a los 15 días de vida, aún no ha recuperado el peso con el que nació.

Pero… Esto no es todo, si hemos decidido dar de mamar, hay algunos signos apreciables en la mujer que determina que sus hormonas están funcionando sin parar para producir la leche adecuada para el bebé.

Una de las cosas que suele ocurrir, sobretodo los primeros días, es que a la vez que el bebé mama, hay aumento del sangrado. Esto se debe a las contracciones que genera la oxitocina en el útero (si, esa misma que estaba presente en el parto) para volver de nuevo a meterse dentro de la pelvis poco a poco.
También se siente sed y hambre. La lactancia necesita tirar de calorías para la fabricación de la leche y esto se traduce en que, seguramente, tengas que tener un vasito de agua contigo y un puñado de frutos secos cuando estás dando de mamar.
Y.. de repente, parece que el sueño se apodera de la madre lactante cuando su criatura está al pecho. Sopor, cansancio y somnolencia también son síntomas que nos dicen que las hormonas están haciendo su labor.

Esto, junto con los signos observables en el bebé nos ayuda a intuir que su alimentación es correcta y que no tenemos de qué preocuparnos.

Hay que tener en cuenta una cosa importante: todos estos tips, hay que valorarlos en su conjunto y no de forma aislada. Hay bebés que cogen peso más lentamente y su crecimiento es adecuado, sin embargo, otros que hacen 5 veces caca al día y puede ser que haya otro parámetro que esté alterado. Si tienes dudas, miedos o problemas sobre la alimentación de tu bebé, debes consultarlo con un profesional.

Autora: Carla García. Matrona.

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