¿Hay que preparar el pecho para la lactancia?

“Tienes que hacer masaje en el pecho antes de que el bebé nazca”, “échate esta fórmula mágica que seguro que con ello tienes una lactancia duradera”, “a mi me dolió muchísimo dar la teta y fue por no preparar el pecho en el embarazo” y así… Podemos seguir hasta la eternidad, porque otra cosa no, pero mitos alrededor de la lactancia tenemos para parar un tren (o dos).

 

Vamos a empezar por lo que nos tenían que haber contado en el colegio:

La glándula mamaria es una glándula presente en mujeres y hombres (si, ellos también pueden tener leche, aunque sería patológico) y tiene como función producir leche para alimentar a nuestras crías, ya que su supervivencia depende de ello (ahora, gracias a la ciencia, tenemos como alternativa los sucedáneos de leche materna cuando la madre no quiere o no puede dar el pecho).

Durante la pubertad empieza a aparecer ese botón mamario y marca el comienzo de su desarrollo, pero no es hasta que no damos de mamar por primera vez, cuando ocurre el desarrollo completo.

¿Cuántas de vosotras habéis sentido ese aumento de talla durante las primeras semana de embarazo? Eso no es más que el primer paso. El cuerpo se está preparando para que dentro de 9 meses, una criatura se alimente de él.

¿Cuántas de vosotras notáis o notabais unas gotas transparentes/amarillas en el tercer trimestre?, ¿quizá alguna mancha de este color alrededor de pezón o areola al levarse por la mañana? Eso es calostro, la primera leche que tomará el bebé, y ya se fabrica durante el embarazo (sí, cuando damos a luz ya tenemos calostro, a pesar de que todavía haya gente que se dedica a decir que los primeros días de vida del bebé no es suficiente para él).

La leche se fabrica en función de las necesidades del bebé y si su estómago al nacer, tiene una capacidad entre 5-10 militros, la cantidad que tomará será “pequeña” para ojos que no conocen la fisiología de la lactancia… Pero no es más que la naturaleza actuando correctamente.

Que el pecho se preparare durante la gestación tiene su explicación: vamos a imaginar que todavía estamos en época de las cavernas. Si yo no tuviera la glándula preparada y tuviera que hacerlo durante los primeros días/semanas del bebé, probablemente no sobreviviría al no poder alimentarse. Con esto no quiero decir que si no has notado ese calostro, tu glándula no se haya desarrollado, también lo ha hecho, pero hay mujeres que lo notan más que otras.

Cada pecho es único: grande, pequeño, más alto, más bajo, no importa… Porque es el tejido glandular, el que se encarga de producir leche, y, eso, que se encuentra en el interior y no lo vemos, suele tener un tamaño similar en todas la mujeres.

Con esto, creo que queda respondido que NO HAY QUE PREPARAR EL PECHO PARA LA LACTANCIA. Él ya viene de serie preparado, por naturaleza, y no hay que hacer más que esperar a tener a nuestro bebé al otro lado de la piel para empezar la nueva etapa.

Autora: Carla García. Carla García. Matrona

 

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