¿Qué es una fisioterapeuta infantil o pediátrica?

Siempre nos suelen hacer la misma pregunta… ¿y a los niños que les hacéis? ¿masajes?

 

Cuando oímos hablar del fisioterapeuta, nuestra mente siempre nos lleva a pensar en nuestro dolor lumbar, esa rodilla que nos molesta al andar o en ese dolor de hombros cuando cogemos a nuestro bebé, por ejemplo. Pero no se nos pasa por la cabeza que ese/esa fisioterapeuta, si tiene una buena formación en el área pediátrica, puede ayudarnos con distintos problemas que tengamos con nuestro bebé.

Los fisioterapeutas que estamos especializados en pediatría realizamos muchos cursos de especialización, ya que un niño no es un adulto en miniatura. Para tratar a un paciente pediátrico, se requieren de unos conocimientos específicos que, muchas veces, van más allá de lo que es la fisioterapia en sí.

Debemos tener en cuenta que el fisioterapeuta infantil valorará globalmente al niño/a, por lo que tendrá que tener un amplio conocimiento del entorno y del contexto biopsicosocial del paciente. Es muy importante tener una visión integradora para plantear un tratamiento adecuado y unos objetivos terapeúticos adaptados a lo que el niño/a necesita en cada momento. El fisioterapeuta pediátrico, debe asesorar a la familia y trabajar con ella en una misma dirección, por lo que la comunicación es fundamental, no sólo con la familia del niño/a, sino con todos los profesionales que puedan estar relacionados e implicados en la situación y entorno del niño/a.

¿Qué tipos de problemas trata un/a fisioterapeuta pediátrico/a?

Siempre nos suelen hacer la misma pregunta… ¿y a los niños que les hacéis? ¿masajes?


Pues depende mucho del problema por el que vengan. También dependerá si son niños sanos o niños con alguna patología.
Como pasa en medicina, la fisioterapia también tiene muchas áreas de trabajo, y en los bebés surgen problemas respiratorios, digestivos, traumatológicos y también neurológicos. Aquí os dejamos algunos de las consultas más frecuentes que nos encontramos en la clínica:

  • Fisioterapia neurológica: Parálisis cerebral, síndrome de Down, espina bífida, distrofias musculares, enfermedades raras, traumatismos craneoencefálicos, parálisis braquiales…entre otros.
  • Fisioterapia respiratoria: Bronquitis/bronquiolitis, fibrosis quística, asma…
  • Fisioterapia digestiva: cólicos del lactante, estreñimiento, reflujo gastroesofágico, etc.
  • Fisioterapia músculoesquelética: Acondroplasia, plagiocefalias y deformaciones craneales, luxación congénita de caderas, tortícolis congénita, escoliosis, malformaciones en los pies, esguinces, fracturas y luxaciones…etc.

Pero no siempre tienen que tener diagnosticada una enfermedad o tener un problema para acudir al fisioterapeuta. Muchos de los bebés que nos llegan a consulta son recién nacidos y el motivo de consulta es una valoración fisioterapeútica con el objetivo de ver que todo está dentro de la normalidad.
Otros acuden porque la familia observa un ligero retraso a nivel motor, es decir, el bebé no realiza los ítems que debería hacer para su edad. El fisioterapeuta valorará que puede estar pasando, derivará a otros profesionales y dará a la familia herramientas y recursos para estimular el desarrollo del bebé.
Además de todo lo mencionado, el fisioterapeuta podrá asesorar acerca de problemas relacionados con la lactancia, crianza, porteo y manejo de tu bebé en cada etapa.

¿Cuándo tengo que llevar a mi bebé a fisioterapia?

Sería recomendable llevar a tu bebé a fisioterapia si ha existido o existe algún factor de riesgo que haya podido influir en el bebé durante el embarazo, parto, después del parto o durante su desarrollo temprano.
En muchas situaciones de este tipo, los pacientes pediátricos vienen con un diagnóstico médico pero, en otras ocasiones, hay muchos problemas que pasan desapercibidos o surgen más adelante.
Puedes acudir al fisioterapeuta infantil cuando tengas cualquier duda o consulta relacionada con todo lo que hemos mencionado en el post. El fisioterapeuta valorará tu caso y, si es competencia de la fisioterapia, planteará el tratamiento más adecuado, asesorando, informando y acompañandoos en el proceso. Si no es competencia de la fisioterapia, derivará al médico o al profesional sanitario que necesites.

Autora: Silvia Carrasco. Fisioterapeuta pediátrica.

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Es una rama de la psicología que se centra en la etapa perinatal. Es decir, desde que aparece el deseo de ser ma(pa)dres hasta la crianza: atravesando la etapa de la preconcepción y la concepción, el embarazo, el parto, el posparto y por último, la primera crianza.

En un ámbito que está ganando mucha importancia en las últimas décadas gracias a los diversos estudios de diferentes disciplinas (neurología, genética, psicología, pediatría…). Todos ellos señalan la importancia que tienen en el desarrollo físico y emocional del bebé sus primeras experiencias, que se inician en el útero materno.

Se puede trabajar de manera individual, en pareja o con la familia en conjunto, siempre teniendo una visión ecosistémica.

El objetivo de la intervención será, entre otras cosas, fomentar el bienestar y el vínculo, mediante la prevención, el cuidado y el apoyo.

¿Cuándo podemos acompañarte?

Desde el momento que te plantees la maternidad o paternidad; desde ese instante podemos estar contigo para acompañarte durante este cambio.

  • Durante la etapa de preconcepción/concepción: En torno a un 20% de las parejas en edad reproductiva pueden tener problemas para conseguir un embarazo de manera natural. A veces el camino puede ser largo y difícil y puede afectar a nivel físico y psicológico.
  • Embarazo y parto: El embarazo suele ser una etapa que hay mayor labilidad emocional; así que, por eso, o gracias a eso, puede ser un buen momento para trabajar la propia historia, trabajar el vínculo, problemas o preocupaciones que puedan ir surgiendo. Por otra parte, entre un 10%-20% de los embarazos no llegan a término, y aunque no debemos patologizar el duelo, pero es un momento que puede requerir ayuda (tanto por la perdida, como la gestión del siguiente embarazo). Respecto al parto, también se pueden trabajar los miedos para que pueda ser una experiencia más consciente y tener mayores recursos.
  • Posparto y puerperio: En el posparto se pueden trabajar la vivencia del parto y las dificultades que puedan ir surgiendo. Es una etapa nueva que requiere mucha adaptación, y a veces puede haber algunas dificultades. (con la lactancia, con el nuevo rol, con la crianza…). Sin olvidarnos que la depresión o la ansiedad. Es de suma importancia poder identificarlos para poder asegúranos del bienestar de la persona y el vínculo con el bebe.

¿Cuándo debería pedir ayuda?

Depende de cada caso y cada persona. Pero, si sientes dificultad para disfrutar, para dormir, mal estar, sentimientos de culpabilidad… lo mejor es pedir ayuda, y permitirte ser acompañada o acompañado en este momento.

Cuidar la salud mental de la madre y el bebé es fundamental. Este acompañamiento además de facilitar el establecimiento de un buen vínculo, contribuye a que se sienten las bases de una estructura psíquica saludable. Poder intervenir en este periodo tan sensible para el desarrollo psíquico es la mejor prevención a nivel de salud mental que se puede realizar.

Autora: Leire Elordi. Psicóloga perinatal.

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